Vi El Pejesapo de José Luis Sepúlveda, una película bastante brutal, que -esto me chocó al principio, aunque más por su desorden que por sus contenidos- acumula muchas, demasiadas escenas y temas borderline.
Creo que me gustó; en el cine chileno no hay nada parecido, y eso en gran parte se debe al actor principal, a Héctor Silva, quien tuvo la valentía de representar varias escenas crudas -que él mismo vivió de alguna manera, según contó el director en una charla tras la película, estuvo preso, fue adicto, etc.- en lo que al final, sin ser damasiado verosímil, terminó siendo una película sumamente realista. Puede que sea un poco extraño esto último, pero es así, y como el mismo Sepúlveda dijo en la charla, se trata de "lo que uno quiere y no quiere ver", un collage mucho mayor.
Creo que me gustó; en el cine chileno no hay nada parecido, y eso en gran parte se debe al actor principal, a Héctor Silva, quien tuvo la valentía de representar varias escenas crudas -que él mismo vivió de alguna manera, según contó el director en una charla tras la película, estuvo preso, fue adicto, etc.- en lo que al final, sin ser damasiado verosímil, terminó siendo una película sumamente realista. Puede que sea un poco extraño esto último, pero es así, y como el mismo Sepúlveda dijo en la charla, se trata de "lo que uno quiere y no quiere ver", un collage mucho mayor.
